miércoles, 20 de mayo de 2026

¿Qué puedo hacer por ti?

 ¿Qué puedo hacer yo por ti? Conozco mi nulidad radical, pero también conozco la grandeza y el poder de tu amor. Que yo sea un cero a la izquierda no significa que la maravilla de tu salvación no tenga que esparcirse por los cuatro vientos. Señor, ¿qué puedo hacer yo por ti? Aquí tienes toda mi desnuda miseria al descubierto, haz de ella lo que te sea más grato. Yo solo sé que tú me has salvado. Si soy un loco, soy un loco por amor. Si no consigo nada, no consigo nada y te doy un beso. ¿Qué puedo hacer yo por ti? Dímelo, mira que no hay gente que te necesita y te busca sin saberlo. Que yo sepa llegar hasta ellos, muéstrame la manera. No por mi, sino por ti. Señor, ¿qué puedo hacer hoy yo por ti? Ahora mismo, ¿cómo puedo expandir el aroma de tu amor? No mañana, ni pasado, ni siquiera dentro de un rato, sino ahora. ¿Qué?¿Cómo? No más cobardía! No más excusas! La Cruz ahora, ¿cómo la cargo? ¿Cómo quieres que la cargue? Dímelo. El mundo pide que la carguen. En el fondo de mi alma quiero cargarla. Que no me engañe más, ¿cómo te sirvo yo?

No se trata de que yo pueda hacer algo, sino de que tú puedes hacer algo a través mío. No se trata de virtud personal, sino de colaboración con una gracia que no deja de darse. No se trata de lo que pensarán, sino de la belleza que esconde la verdad y nadie ve. No se trata de acumular éxitos, sino de vivir para ti. En esta vida nada hay sustancial, sino lo remito a ti. 

Tu lo eres todo, mi principio y mi final, mi creador y mi salvador. La intimidad que me forma y la exterioridad que me llama. Sin ti no podría ni sostenerme en mi pie. Que no lo esconda, mi corazón rebosa y no puedo ocultarlo. Pensaba hacer un favor a los demás no diciendo nada, pero ahora me doy cuenta de mi error. Los demás no se merecen mi silencio, los demás se merecen todo lo que tú me has regalado. Señor lo voy a gritar a los cuatro vientos: Dios está vivo y su amor hace que se te caigan las narices! Gloria, bendito seas mi Dios. Eres el rey de mi pensamiento, el rey de mi alma, el rey cada uno de mis actos y segundos. Creo que si no lo digo claro voy a explotar. Dios está en un pan ahí plantado y nosotros como si tal cosa. ¿Tiene algún sentido? Te amo y no te mereces un amor tan mediocre. Te quiero y no sé cómo ayudarte. 

Que lo repita a cada instante: ¿qué puedo hacer yo por ti?

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