miércoles, 13 de mayo de 2026

Arreglar el tiempo

Sin sanar y asumir el pasado con sus heridas, sin abandonarse confiadamente en la providencia del futuro, ¿cómo va uno a volcarse en el presente? ¿Cómo va uno a encarnarse en vida? 

Subsumir el pasado y el futuro en un presente pleno es algo que solo Dios puede hacer. Únicamente Dios puede perdonarnos, haciendo que comprendamos el sentido de lo vivido. Únicamente Dios puede concedernos la perspectiva de bondad sobre lo que vendrá, reducir los monstruos que asoman en el horizonte. 

Únicamente Dios puede arreglar el tiempo, devolviendo a la vida su ritmo original. La temporalidad tiene un fondo que toca y se confunde con la eternidad, si no lo percibimos es porque hay fragmentos de pasado y de futuro que todavía no hemos podido integrar en nosotros. El tiempo es un don que todavía no hemos aprendido a degustar. El amor está llamado a colmarlo entero. 

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